Resultados del concurso de French Bulldog by Christine Days de Febrero.
Agradecemos a todos los que amablemente enviaron su carta contando por qué o cuánto quieren a su bulldog francés, sin duda, fue un placer leer cada una de ellas y saber que existen muchas personas que no sólo aman a su frenchie sino que ha representado un gran apoyo en su vida.
Acercándonos al cierre del concurso, llegó una carta que me estrujo el corazón y me hizo llorar muchísimo, primero por ser una historia triste pero llena de lucha, afortunadamente con un final feliz!!! La leí cantidad de veces y creo que cualquier persona que ame profundamente a su bulldog francés…entenderá por qué es la carta ganadora!!!
Ganadora #1 de Tshirt-French Bulldog by Christine Days y de toda mi admiración: Claudia Kawamura…Gracias Claudia y Paulette por compartirnos su historia y por darnos tan linda lección de vida!!!
Especial agradecimiento los distinguidos escritores, Marichu Alquezar de nuestro país y Francisco Ponce de Valencia, España. Que amablemente apoyaron esta convocatoria con un simpático y hermoso material que estaremos presentando…Gracias!!!
Agradecemos nuevamente a todos los concursantes, a Gabriela Oraha, mamá de Gaia de Isla de Cannes, por último a la concursante más pequeña, Dianita Niembro… que no tiene un frenchie pero ama a sus perros muchísimo!!!Estaremos próximamente publicando sus cartas y haciéndoles llegar un regalito sorpresa!!!
Cristina Díaz
Isla de Cannes 2010/French Bulldog by CD
Lettre á ma petite Paulette
(Autora: Claudia Kawamura)
Nena,
Sabes? Cuando llegaste yo estaba en un momento de mi vida en el que me sentía muy sola, había dejado a mis padres, mis amigos y mi trabajo para comenzar una nueva vida al lado de papá, el amor de mi vida. Fue muy difícil para mí comenzar esta nueva etapa, la nostalgia me invadía pero sobre todo me sentía decepcionada de mí misma por no poder encontrar un trabajo, no encontraba sentido en mis días tan vacíos.
Yo te deseaba con mucho cariño desde antes de que papá y yo nos casáramos, tenía tu nombre e incluso te escribimos una canción. Te buscamos por varios meses y por fin un veterinario nos dijo que pronto habría una camada, después de 6 meses de esperarte ansiosamente, una semana antes de Navidad me dieron la noticia que llegarías esa misma tarde, Papá Noël se había adelantado unos días y no me podía haber dado mejor regalo. El tiempo que pasó entre esa llamada y el momento que llegaste fueron las horas más largas de mi vida. Por fin estabas ahí, eras tan pequeña, tan frágil, pero tus ojitos expresaban tanto amor y dulzura. Te tomé en mis manos y te acerqué a mi pecho, te tapé con mi chaleco gris tejido que te encanta; supe que tú y yo estaríamos juntas por siempre. Nunca había sentido tanto amor por alguien tan pequeño, en ese momento me hiciste sentir llena de vida y sobre todo de amor.
Dormiste en mi pecho durante 2 semanas, eras tan pequeña que tenía miedo que dejaras de respirar, pero pronto comenzaste a crecer, a hacer travesuras y a hacerte una niña muy fuerte, tanto que ahora te has convertido en un gran apoyo y eres tú quien me cuida. Juntas hemos vivido momentos muy lindos como cuando pusimos tu árbol de navidad, justo de tu tamaño!! Pero también momentos muy duros como el día de mi cumpleaños cuando me detectaron el tumor en a cabeza que además me hacía estar estéril. Lloré mucho, pero siempre estuviste ahí para confortarme, me conoces tan bien que sabías que algo estaba mal, me despertabas con besos y estabas conmigo en todo momento, incluso en la cocina a pesar de que se que te choca estar ahí (supongo que detectas que no soy muy buena en esos menesteres).
A la semana siguiente de ese suceso fuimos a desayunar papá y yo a un restaurante cercano, saliendo fisgoneamos en la tienda de mascotas y ahí estaba Dominique, tu hermanito. No lo dudamos ni un solo segundo, la gerente lo puso en manos de papá y era un niño fuerte y muy sano. Tu primer reacción al verlo fue de un enojo total, echaste espuma que parecías rabiosa, pero al poco rato ya estaban jugando y dándose besos. Yo sabía que serías más feliz con un hermanito y no como yo que crecí siendo hija única.
Tú y tu hermano han sido una gran felicidad en mi vida, le han dado sentido a cada segundo de mi existencia y son mi terapia en todo momento, me conocen mejor que nadie, en especial tú. Y hoy te escribo esta carta con la luna de testigo y con lágrimas en los ojos, para agradecerte todo lo que me has dado, porque gracias a esa sanación interna que has hecho en mí ahora estoy embarazada esperando a tu hermanito de 2 patas a quien se que tú ya amas.
Te amo hija, no tengo palabras para agradecerle a Dios que te haya enviado, eres mi angelito de ébano.
Con amor,
Mamá